viernes 20 de noviembre de 2009

CSI en la Puerta del Sol


Cumplimos seis años de la era Aguirre en la Comunidad de Madrid, así que es tiempo de hacer balance. En mi modesta opinión, si algún término resume al actual gobierno autonómico es el de CSI: Corrupción, Soberbia, Incompetencia.

Corrupción: La operación Gurtel, las supuestas irregularidades en contrataciones públicas hechas por el vicepresidente González, las gestapillos de Granados - Manolo Cobo dixit-, las dimisiones de los alcaldes de Pozuelo, Arganda y Boadilla, la imputación y posterior paso al grupo mixto de diputados autonómicos de confianza de la Sra. Aguirre como López Viejo, García Vaso, Bosch… son ejemplos de cómo la corrupción es sistémica (parte del paisaje) en el PP madrileño.

Soberbia: Aguirre contra el mundo. En las sesiones de control al gobierno autonómico se escucha el eco de las contestaciones de la Sra. Presidenta a la oposición: siempre descalificatorias, nunca tendiendo la mano en una coyuntura como la actual que exige del consenso de todos los grupos políticos, el primero, el mayoritario en nuestra región, el PP, que ni está ni se le espera para acordar medidas a favor de la industria madrileña, el empleo y las políticas sociales. Soberbia que sufren fuera y dentro de su propio partido, si no, que se lo pregunten al Sr. Rajoy.

Incompetencia: aunque le sorprenda a la Sra. Aguirre, los madrileños sufren problemas y la Comunidad de Madrid cuenta con herramientas para resolverlos, o al menos, amortiguarlos. En un estado descentralizado como el nuestro, donde las autonomías gestionan más del 30% del gasto público y cuentan con competencias en servicios públicos básicos como las políticas activas de empleo, la intermediación laboral, la industria, la educación o la sanidad, la Comunidad de Madrid puede y debe hacer más de lo que hace, que es nada. Basta con echar un vistazo al orden del día del consejo de gobierno de la Comunidad de Madrid para comprobar que nuestro gobierno autonómico está de vacaciones. ¿Dónde se encuentra la consejera de trabajo? ¿Conocen al consejero de transportes? ¿Y al responsable de vivienda? Los consejeros que conoce la opinión pública madrileña son las tres Gs: González, Granados y Güemes. ¿Las razones de tal conocimiento? Ninguna edificante para la política.

Las consecuencias del CSI que sufrimos en la Puerta del Sol son graves para nuestra región: en momentos de dificultad como los actuales la sociedad exige gobiernos fuertes, que estén a lo que deben estar: resolver problemas, no convertirse en el problema.

miércoles 18 de noviembre de 2009

El Alakrana vuelve a casa


¿Quien piensa el PP que ha liberado a los 36 tripulantes del Alakrana secuestrado en aguas de Somalia? Digamos las cosas claras: el Gobierno. Pese al ruido mediático y los gritos sin argumentos de una derecha sin sentido de estado, dispuesta a atizar al Gobierno, incluso, jugando con la seguridad de las personas secuestradas, es claro como el agua: el Gobierno, de manera eficaz, ha resuelto un secuestro complejo, en un lugar del mundo, Somalia, sin estado, tomado por bandas de piratas que están haciendo mucho daño a la comunidad internacional. Lo repito por si la derecha no se ha enterado: el Alakrana vuelve a casa con los 36 tripulantes sanos y salvos, y eso es gracias a la gestión y al compromiso del Gobierno de España.

Pero hablemos de responsabilidades. Que yo sepa, los únicos responsables del secuestro son los piratas somalíes. Nadie más. Si hay que atribuir responsabilidades al Gobierno de España éstas tienen que ver con la gestión de la crisis, y, sinceramente, a tenor de los resultados, la gestión gubernamental ha sido sobresaliente. Primero, por el rescate de los tripulantes, y, segundo, porque se ha hecho respetando al milímetro el ordenamiento legal y nuestro Estado de Derecho.

Si ha existido algún irresponsable en la crisis del Alakrana, ése ha sido el Partido Popular. Desde el minuto uno, diferentes ir-responsables populares han hecho un ejercicio de oportunismo político, criticando al Gobierno en pleno proceso negociador con los piratas. Si algo queda claro en esta crisis es que para el PP todo vale. Y no todo debería valer. El PP no ha estado con el Gobierno; y en todo secuestro, como es el caso del Alakrana, no estar con el Gobierno es no estar ni con los secuestrados ni con sus familias.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Parálisis en Madrid


Si algo queda claro en nuestra legislación es la naturaleza ejecutiva de los Ayuntamientos. Las corporaciones locales no son parlamentos al uso, no existe una diferenciación entre poder ejecutivo y poder legislativo, precisamente porque los Ayuntamientos no tienen la facultad de legislar. Toda actuación se condensa en una sola institución: el Ayuntamiento. Escribo esto para aclarar que los grupos municipales mayoritarios que sustentan al gobierno local de turno no están formados por diputados y miembros del gobierno, sino que todos son gobierno.

En el caso del grupo municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid, los 34 concejales son miembros del gobierno municipal, cada uno con sus responsabilidades, unos en un área y otros en una Junta de Distrito, pero, quiero insistir, todos son gobierno. De ahí que la votación que se produjo en el seno del grupo municipal popular para quitar al Sr. Cobo como portavoz del mismo, es semejante a la votación que se hubiera producido en el seno de un Consejo de Ministros donde un importante número de Ministros votaran en contra de su vicepresidente y portavoz. Me pregunto que hubiera dicho el Sr. Cobo, el Sr. Gallardón, el Sr. Rajoy, en fin, el PP en su conjunto, si tal caso se diera en el seno de un gobierno socialista: hubieran puesto, sin duda, el grito en el cielo. De nuevo, la ley del embudo dependiendo de a quien afecte el problema: manga ancha para el PP y muy estrecha para el resto.

El hecho político es aún más grave por cuanto hubo cerca de un 40% de los concejales del gobierno municipal de Madrid que votaron en contra de su colega de gobierno y Vicealcade, número 2, de Madrid. Vicealcalde que, entre otras funciones, tiene encomendada la tarea de coordinar la acción de gobierno de las 21 juntas de distrito y del resto de áreas de gobierno. Así queda escrito en su decreto de delegación de competencias. No me imagino al Sr. Cobo llamando personalmente a algunos concejales de distrito que le plantaron cara para resolver este o aquel problema en un barrio. Y esto sí que tiene consecuencias sobre los ciudadanos: la parálisis del gobierno municipal en Madrid y la falta de solución a los problemas de los madrileños.

jueves 5 de noviembre de 2009

artículo en Expansión

Os adjunto un artículo que publiqué hace unos días en el diario económico Expansión, titulado: más que una foto:

La reciente visita del Presidente Zapatero a la Casa Blanca pone fin a una situación anómala en las relaciones de dos países con estrechos vínculos políticos y económicos. Más allá de la antipatía que sintiera W. Bush hacia el Presidente Zapatero como consecuencia de las diferencias mantenidas sobre la invasión de Irak, lo cierto es que el Gobierno socialista ha venido practicando una relación de Estado con el país norteamericano, impulsando y consolidando, entre otras, sus relaciones comerciales.

Los datos así lo demuestran: en el periodo 2001-2008 las exportaciones de bienes españoles a EEUU crecieron a una tasa promedio anual del 11,53% hasta alcanzar en 2008 los 11.088 millones de dólares. Estados Unidos representa hoy el sexto destino de la exportación española, lo que supone un 3,92% del total, por detrás de los tradicionales destinos europeos que concentran el grueso de nuestras exportaciones.

La posición inversora de España en Estados Unidos fue de 27.606 millones de dólares en el año 2007, el 1,32% del total, cifra que nos sitúa como el decimotercer inversor en la economía estadounidense. Los flujos de inversión directa española en EEUU alcanzaron los más de 15 mil millones de dólares, con una tasa de incremento del 106% en 2007 respecto a 2006.

Todas estas cifras reflejan no sólo el interés de las empresas españolas de abrirse camino en el mercado estadounidense, sino también el acierto del Gobierno de España, singularmente, del Ministro de Industria, Comercio y Turismo, Miguel Sebastian, en su apuesta por promocionar la imagen de nuestra economía entre las empresas y autoridades de aquel país. A la hora de emprender el viaje, las empresas españolas que desean exportar tienen numerosas dudas que resolver y de ahí el doble acierto del Gobierno de España de hacer de lazarillo y dar a conocer a nuestras empresas en EEUU.

En unos días el Ministro Sebastián emprenderá un nuevo viaje a las dos principales economías de Estados Unidos: Texas y California. Este viaje, enmarcado en el Plan Made in Spain, Made by Spain, impulsado desde el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, permitirá seguir ampliando la presencia de empresas españolas en Estados Unidos. El momento elegido es el adecuado: El reciente plan de estímulo económico aprobado por la Administración Obama, con un presupuesto que supera los más de 780.000 millones de dólares, representa una gran oportunidad para las empresas españolas. El Gobierno estadounidense pretende impulsar a través de ese plan sectores en los que España cuenta con empresas líderes a nivel mundial: las energías renovables, las nuevas tecnologías de la información aplicadas a la sanidad y la educación, y las infraestructuras (aeropuertos, ferrocarriles, autopistas y transporte urbano).

El Partido Popular ha intentado minusvalorar sin éxito la relación de Estado impulsada por el Gobierno socialista con la administración estadounidense. La visita del Presidente Zapatero al Presidente Obama pone fin a un paréntesis en la relación al más alto nivel originada por la disparidad de criterio sobre la guerra de Irak. Esta diferencia política que W. Bush convirtió en personal, hizo que los máximos dirigentes de dos países tradicionalmente aliados no se reunieran durante un tiempo. Pero ese tiempo pasó. De ahí que la visita a la Casa Blanca no sea una foto más: reconoce la normalidad en las relaciones que ambos países han ido tejiendo en los últimos años en múltiples áreas, singularmente, en sus relaciones comerciales.

miércoles 4 de noviembre de 2009

en recuerdo de Francisco Ayala



lunes 2 de noviembre de 2009

sobre polvos y lodos

El PP está de enhorabuena: tras la renuncia del D. Ignacio González, Rato tiene el camino libre para ocupar la Presidencia de la cuarta entidad financiera del país. Si algo queda claro con la crisis de Caja Madrid es que en el PP principios los justos, y si no le gustan, no hay problema, se cambian sin sonrojarse. Tal ha ocurrido con el supuesto liberalismo de unos y de otros. Si no, recordemos al Sr. Rajoy exigiendo hace meses la despolitización de las cajas, y ahora, cuando le conviene, apoyar la candidatura de Rato, una persona que si en este país es conocido es por su perfil político.

El Sr. Gallardón tampoco se queda corto: de supuesto hombre de estado ha pasado a desestabilizar una institución tan relevante como el Ayuntamiento de Madrid, abrir en canal su grupo, y recurrir ante los Tribunales el proceso de renovación de la cúpula de la Caja. Recurso, por cierto presentado, según él mismo, por considerar intolerable que institución tan importante como el Ayuntamiento de Madrid viera recortado el número de representantes en la Asamblea de la Caja. Pero, claro, ahora que Gallardón sabe que Rato será el Presidente, retira el recurso: impresentable. Entiendo que si el Ayuntamiento de Madrid recurre será porque ve vulnerados sus derechos y no por el nombre de quien vaya a ser su Presidente. De la Sra. Aguirre poco que decir: ha vuelto a demostrar, con su intención de poner al frente de la Caja a una persona cuyo único mérito (si así puede calificarse) es ser su mano derecha y sin experiencia alguna en el sector financiero, que su supuesto liberalismo es de quita y pon: según sople el viento y le convenga no sabemos para qué fines.

Como decía el refrán: de aquellos polvos estos lodos. No sorprende la actuación del PP en CajaMadrid. Ya lo hicieron cuando gobernaban el país, y ahora lo hacen donde pueden: en sus gobiernos autonómicos. Durante sus ocho años de gobierno, el PP, bajo la atenta mirada de Rato, entonces vicepresidente del gobierno de Aznar, privatizó empresas otrora públicas que puso en manos de una nueva clase empresarial dócil a sus intereses y cuyo único mérito consistió en haber sido compañero de pupitre de Aznar y/o estar cerca del poder. De aquella clase empresarial surgió Villalonga y Blesa, hoy presidente saliente de la Caja. Quien le sustituye al frente de la Caja es el padre de la idea: D. Rodrigo Rato. Así que nada nuevo bajo el sol: el escenario habrá cambiado pero la novela ya la conocemos.

jueves 29 de octubre de 2009

Madrid o la villa ambiciones


La lucha por la Presidencia de Cajamadrid ha vuelto a abrir en canal al Partido Popular. Aunque les escuchemos loas sobre lo bien que lo hace Rajoy, Cobo y Gallardón aspiran a sentarse en la silla de su queridísimo amigo. Razones no le faltan viendo las derrotas electorales que cosecha el PP desde que Rajoy está al frente de la nave. Ahora bien, lo que resulta impresentable es que una disputa interna la trasladen a las instituciones desestabilizando la cuarta entidad financiera del país y abriendo en canal el Ayuntamiento de Madrid.

Si El PP tiene problemas, lo cual resulta evidente, que los resuelvan en sus asambleas locales y comités internos; pero hay que exigirles que no trasladen su enfrentamiento, en un ejercicio de irresponsabilidad sin precedentes, a las instituciones invitándonos a un festín de vómitos sin fondo político alguno, y que esconde tan solo, la lucha cainita por el poder.
El PP trata de convertir Madrid en su particular villa ambiciones: unos y otros piensan mucho en cómo colocar sus piezas para cuando Mariano caiga, desestabilizando instituciones si es preciso, y olvidándose de los ciudadanos a los que gobiernan, que asisten atónitos a la enésima lucha entre Aguirre y Gallardón. Madrid debe volver a ser Madrid y dejar de ser la villa ambiciones en la que la pretende convertir el PP. Algo que sólo será posible con un cambio político en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.